La partida del piloto mexicano, Sergio ‘Checo’ Pérez, de la máxima categoría del automovilismo previo a la temporada 2025 no solo significó el final de una era, sino también una pérdida monumental de interés por parte de aficionados especialmente los mexicanos.
Según cálculos la Fórmula 1 habría perdido más de 70 millones de seguidores latinoamericanos, gran parte de ellos mexicanos, tras la salida del piloto tapatío de la parrilla.
El Austin American-Statesman reportó en 2024 que la región alcanzó un pico histórico de 150 millones de aficionados, empujados por el carisma de Pérez y su papel como ídolo de millones. Pero todo cambió cuando Red Bull decidió no rescindir su contrato.