La historia de María del Rosario Espinoza con el Premio Nacional de Deportes comenzó en 2007, cuando fue reconocida en la categoría de deporte no profesional tras conquistar el Campeonato Mundial de Taekwondo en Beijing, China. Un año después, volvió a recibir el galardón luego de conseguir la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Su trayectoria continuó con nuevos logros internacionales. En 2012 recibió el reconocimiento por mérito deportivo, después de conquistar el bronce olímpico en Londres. En 2016 volvió a ser distinguida en la categoría de deporte no profesional, tras ganar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Posteriormente, en 2021, obtuvo el premio por trayectoria deportiva.
Originaria de La Brecha, Guasave, Sinaloa, Espinoza también dejó una huella en la historia olímpica mexicana al convertirse en triple medallista, con preseas en Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016. Tras retirarse del alto rendimiento en 2022, decidió continuar ligada al taekwondo y orientar su experiencia hacia la preparación de nuevos atletas.
Ahora, en 2026, la sinaloense suma su sexto Premio Nacional de Deportes, esta vez en la categoría de entrenadora, por su trabajo al frente de la selección mexicana de para taekwondo. Así, María del Rosario Espinoza hace historia al conseguir el reconocimiento en seis ediciones diferentes y demostrar que su legado deportivo continúa también fuera del tatami.