LOS ÁNGELES, CALIFORNIA. — El boxeador mexicano Julio César Chávez Jr., de 39 años, fue detenido en las últimas horas por elementos del U.S. Marshals Service en la ciudad de Los Ángeles y se encuentra en proceso de deportación a México, confirmaron fuentes vinculadas al caso.
La detención ocurre pocos días después de su combate del pasado 28 de junio, cuando enfrentó al influencer y pugilista Jake Paul en el Honda Center de Anaheim, California, cayendo por decisión unánime en un duelo pactado a 10 asaltos en peso crucero. Aunque el boxeador originario de Culiacán, Sinaloa, había ingresado legalmente al país para el evento, fuentes cercanas revelaron que “lo venían siguiendo desde que entró a Estados Unidos”.
Hasta ahora, las autoridades no han hecho públicos los motivos precisos de su arresto, aunque se presume que estaría relacionado con cargos criminales pendientes o una posible revocación de su visa. No se descarta que los antecedentes judiciales del pugilista hayan influido en la decisión.
Cabe recordar que en enero de 2024, Chávez Jr. fue arrestado por posesión ilegal de armas y enfrentó un proceso en una corte de California. En ese momento, pasó un tiempo en prisión preventiva, y meses más tarde fue puesto en libertad condicional bajo monitoreo judicial. El nuevo incidente reaviva la atención sobre su situación legal en territorio estadounidense.
Heredero del legado deportivo del histórico Julio César Chávez, campeón indiscutido del boxeo mexicano, el hijo mayor de la leyenda tuvo una carrera prometedora que alcanzó su punto más alto en junio de 2011, cuando se coronó campeón mundial de peso medio del CMB. Sin embargo, su trayectoria ha estado marcada por altibajos deportivos y problemas fuera del ring.
En el plano personal, Chávez Jr. está casado con Frida Muñoz Román, quien fue anteriormente esposa de Édgar Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, asesinado en 2008. La pareja ha estado involucrada en varios procesos de divorcio y ha enfrentado episodios públicos de conflicto, en los que se han señalado presuntos problemas de adicción y maltrato.
La deportación del ex campeón mundial ocurre en medio de una etapa profesional confusa, tras su regreso al ring con la pelea contra Jake Paul, que significó su primer combate oficial tras más de dos años de inactividad.
Hasta el momento, ni el entorno del boxeador ni las autoridades mexicanas han emitido declaraciones oficiales respecto a su repatriación o su situación jurídica en México.