A los 19 años, Santiago Sandoval vive uno de los capítulos más importantes de su carrera: fue incluido por primera vez en una convocatoria de la Selección Mexicana Mayor, dentro de la primera lista de Rafael Márquez como entrenador del Tricolor. El llamado llega después de un ascenso meteórico con Chivas, donde se consolidó como una de las jóvenes revelaciones del futbol mexicano.
Sandoval ya había formado parte de procesos juveniles y fue pieza importante para conseguir el boleto a los Juegos Olímpicos de 2028; además, en el Clausura 2026 marcó un doblete ante Tigres que colocó al Guadalajara en semifinales. Su presente también está respaldado por sus actuaciones en el Apertura 2026, razón por la que Márquez decidió incluirlo entre los 30 convocados para los amistosos ante Colombia, Perú, Estados Unidos y Chile.Pero detrás de la camiseta del Tricolor existe una historia familiar marcada por la ausencia.
Santiago es hijo de Luis Alonso “El Negro” Sandoval, exfutbolista que debutó con Chivas y posteriormente defendió, entre otros clubes, al Atlas, América, Monterrey, Morelia y Necaxa. Sin embargo, el propio Santiago ha contado que prácticamente no convivió con su padre después de su primer año de vida y que fue su madre, Lluvia González, quien sacó adelante a cuatro hijos. “Gracias a ella estoy donde estoy”, relató el futbolista, quien también ha explicado que durante su formación tuvo que cargar con los comentarios de quienes aseguraban que estaba en las fuerzas básicas por ser hijo de un exjugador.
La historia familiar contrasta con otros casos de jóvenes futbolistas que reciben el respaldo directo de sus padres desde el inicio; en el caso de Sandoval, su propia familia ha señalado a su madre y a sus hermanos como parte fundamental de su camino. Por eso, esta convocatoria tiene un significado especial para Santiago: no representa solamente el reconocimiento a su talento, sino también la culminación de años de trabajo construidos lejos del cobijo de su padre y con el respaldo de su madre y sus hermanos. Su camino comenzó en las fuerzas básicas de Chivas, pasó por las categorías juveniles y Tapatío, hasta llegar al primer equipo, donde debutó en julio de 2025 con apenas 17 años.
Ahora, después de haber sido protagonista con el Rebaño y de demostrar su capacidad en los procesos juveniles, Sandoval recibe la oportunidad de vestir la camiseta de México junto a futbolistas como Armando “Hormiga” González. La imagen de Santiago llorando de emoción, rodeado por su familia tras conocer la convocatoria, resume una historia en la que el apellido heredado dejó de ser lo más importante: el llamado al Tri llegó por lo que él mismo ha construido dentro de la cancha.