Por:Daniel Iriarte
El Gran Premio de Mónaco 2026 dejó una de las carreras más caóticas y espectaculares de la temporada, con el joven italiano Kimi Antonelli confirmando su dominio al quedarse con la victoria tras largar desde la pole position. El piloto de Mercedes controló la carrera incluso en medio de banderas rojas, accidentes y múltiples abandonos, firmando así su quinta victoria consecutiva en el campeonato.
El podio lo completaron el británico Lewis Hamilton, quien terminó segundo tras presionar sin éxito en el cierre, y el joven Isack Hadjar, que heredó el tercer lugar luego de sanciones a otros pilotos. La competencia estuvo marcada por incidentes determinantes, entre ellos los abandonos de Max Verstappen y Lando Norris, además del fuerte accidente de Charles Leclerc, lo que provocó interrupciones y constantes cambios estratégicos.
En el caso de Verstappen, su carrera terminó prácticamente al inicio tras un fallo crítico en la unidad de potencia. Desde la vuelta de formación su monoplaza presentó problemas y, ya en competencia, la pérdida de potencia lo obligó a retirarse en las primeras vueltas. Norris, por su parte, sí logró mantenerse en pista durante buena parte de la carrera, pero una falla mecánica también relacionada con pérdida de rendimiento del motor lo dejó fuera en la segunda mitad, cuando aún peleaba por posiciones importantes. A esto se sumó el incidente de Leclerc, quien sufrió un choque contra las barreras tras perder el control de su monoplaza en uno de los sectores más técnicos del circuito, provocando una de las banderas rojas que alteraron el desarrollo de la carrera.
En cuanto al mexicano Sergio Pérez, su fin de semana fue cuesta arriba desde la clasificación, donde quedó eliminado en la Q1 y obligado a arrancar desde el fondo de la parrilla, en un circuito donde adelantar es extremadamente complicado. Ya en carrera, el piloto de Cadillac logró abrirse paso en medio del caos y, pese a las limitaciones de su monoplaza, consiguió rescatar un punto tras finalizar dentro de la zona de puntuación, en una actuación más de resistencia que de protagonismo.
Mónaco volvió a demostrar por qué es uno de los circuitos más impredecibles del calendario: una pista estrecha, errores costosos y condiciones cambiantes que terminaron por consolidar a Antonelli como el gran referente de la temporada, mientras que Checo Pérez sacó provecho de una carrera de supervivencia en medio del caos.